¿Cómo enseñar a los niño/as a lavarse los dientes?

Lavarse los dientes es un hábito indispensable que todos debemos adquirir a lo largo de nuestro desarrollo. Una tarea que hay que realizar todos los días, mínimo tres veces al día. Por ello, es fundamental aprender una correcta forma de cepillado.

En Ortodoncia Ortega recomendamos que este momento sea familiar. El cepillado debe tratarse como un juego en el que todos tenemos que tomar parte.

Pautas para lavarse los dientes correctamente

  • La higiene bucal comienza desde el nacimiento. Hay que limpiar con una “gasita” los rodetes gingivales (la encía por donde un día saldrán los dientes).

  • El cepillado diario se debe realizar en los niños desde que les sale el primer diente de leche. Suele aparecer sobre los seis meses de edad y los responsables de dicha tarea serán los progenitores o tutores.

  • A partir de los seis años, deben lavarse los dientes de forma autónoma. En algunos casos, los odontopediatras pueden recomendar la supervisión y el repaso de los progenitores. Sobre todo en los pequeños con menor destreza manual, alteraciones motrices, con mucho apiñamiento o peques vaguetes.

cepillarse los dientes

  • Hay que cepillar los dientes después de cada comida, incluida la merienda. En muchas ocasiones, cuando los niños se quedan en el comedor, no se les permite lavarse los dientes. Una decisión con la que estamos en total desacuerdo pero que no podemos rebatir.

  • El cepillado debe tener una duración de alrededor de veinte minutos tras finalizar la ingesta de alimentos. Hay que dar tiempo a que la saliva lleve a cabo su efecto protector (buffer) sobre los dientes y la placa bacteriana.

  • No son necesarios los colutorios de forma general, salvo que su odontopediatra le recomiende alguno de manera específica.

  • La seda dental se debe usar desde el momento que haya puntos de contacto -a los tres o cuatro años-. Los progenitores serán quienes comiencen a utilizarlo. En el momento en el que los niños tengan la destreza suficiente, se encargarán ellos mismos. Hay que emplear la seda dental con cera antes de cada cepillado.

Preferimos el cepillo eléctrico ante el manual

  • En Ortodoncia Ortega, preferimos el cepillo eléctrico frente al manual. Siempre supervisado por un adulto hasta los seis u ocho años. Asimismo, tendrán que utilizar un cepillo eléctrico infantil, como por ejemplo la gama de Mickey, Cars o Frozen de Oral B®.

  • En Ortodoncia Ortega recomendamos los cepillos eléctricos de la generación «Smart» de Oral B niño/as. Esta gama está acompañada de aplicaciones de móvil muy interactivas y entretenidas para los más pequeños. El cepillado pasa a ser un momento más divertido y logra generar un hábito de higiene bucodental.

  • Si el cepillo es manual, debe realizar movimientos de barrido verticales. Es decir, desde la encía hacia abajo -en la parte superior de la boca- y hacia arriba si estamos en los dientes de la mandíbula.

cepillarse los dientes

  • La pasta dental tiene que estar adaptada a la edad del niño/a. Nosotros recomendamos las pastas dentífricas de Lacer, (Lacer Junior) u Oral B (con su gama infantil Stages). Como regla general, hay que empezar a utilizar pasta de dientes a partir de que haya dientes en la boca (pasta dental Lacer de 0 a 3 años). Posteriormente, se debe pasar a pastas con mayor concentración de flúor.

  • No se debe emplear mucha cantidad de pasta de dientes. Lo ideal es que no supere el tamaño de un guisante. 14

El cepillado debe ser ordenado

Los más pequeños deben lavarse los dientes siguiendo siempre la misma secuencia. Aquí tiene un ejemplo:

  1. Comienza por la parte superior de la boca. Inicia el cepillado por el lado derecho limpiando por fuera. Después, pasa al lado izquierdo, también por fuera.
  2. Vuelve a la zona de arriba del lado derecho y limpia por dentro hacia el lado izquierdo de la boca.
  3. Para acabar con esta zona, limpia las caras triturantes -las superficies con las que comemos-. Entonces, pasa a la parte inferior de la boca.
  4. Seguiremos limpiando por fuera desde el lado derecho al izquierdo. Seguidamente, limpiaremos por dentro en el mismo orden para acabar, también, con las superficies triturantes de la mandíbula.
  5. Para culminar, cepilla la lengua suavemente desde la parte posterior hacia la punta.
  6. Una vez acabado el cepillado, se debe escupir el sobrante de pasta y saliva. No hay que enjuagarse la boca, permite al flúor de la pasta hacer efecto.